Creo que morí.
Anoche parecía una noche como cualquier otra, después de hablar un rato con mis amigos, me fui a la cama a eso de las 12, cuando estaba por llegar al reino de Morfeo, escuché una voz de un hombre que me decía: "perdón".
Desperté a eso de las 2:45 y me volví a dormir, y este sueño que tuve fue muy extraño. En el sueño estábamos al parecer en un centro comercial, cuando digo estábamos me refiero a mi prima Catalina, su mamá, su hermano Christian, mi hermana Alejandra, mi tio René y yo. Catalina, su mamá y su hermano estaban sentados comiendo un helado, conversando y riendo; a un lado de Catalina estaba mi tío con una camisa azul con rayas, el cabello canoso, la piel intacta y incluso un poco gordito, nadie parecía tenerlo en cuenta, es como si no lo pudieran ver, pero él me podía ver y yo a él; luego llegó mi hermana Alejandra casi corriendo y los saludó, pareció no verme, lo extraño es que tampoco a mi tío, él también estaba contento, aunque nunca articuló palabra alguna, de un momento a otro se puso de pie y se dirigió hacia mí, me sentí asustada porque en ese momento recordé que él estaba muerto, me pedía que me fuera con él y caminaba hacia mí, extendía su mano; yo tenía miedo y traté entre lloriqueos absurdamente ocultarme detrás de mi hermana, pero ella no parecía estar hecha de lo mismo que yo; no podía agarrarla. De un momento a otro la escena cambió, así como suele suceder en los sueños, entonces estaba mi mamá durmiendo, por lógica pensaría que quien dormía con ella era mi hermana Carolina, pero era una niña demasiado delgada como para ser ella, su cuerpo era más bien de una contextura como la de mi amiga Fernanda; traté de dormir entre ellas dos a pesar de saber que la cama de mi mamá es pequeña, pero no podía correrlas ni apartarlas; eso fue muy extraño para mí, todo estaba muy oscuro y era normal porque era de noche, pero de repente todo se oscureció más y más hasta que ya no pude ver nada, estaba negro todo muy negro, y empecé a llorar y a pedir ayuda, pedía a mi mamá que viniera por mí, que me ayudara a salir, aunque no tenía muy claro de dónde tenía que salir, ya que ni sabía dónde me encontraba, empecé a gritar a mi mamá que viniera por mí, porque yo no podía ir donde ella, era imposible para mí ver algo, todo era oscuridad como en el principio, mi mamá dormía pero estaba intranquila yo sabía que me escuchaba de alguna forma ella me escuchaba pero no era suficiente para que despertara y viniera por mí. Luego hubo una gran explosión, el planeta colisionaba, y empecé a caer, no vi caer edificios, ni personas, ni el mar alterarse pero el mundo se destrozaba y caía, se sentía mucho calor, sentía que abajo de mí había mucho fuego y humo, la velocidad a la que caía era mucha y el aire refrescaba y hacía daño, me sentí bien a pesar de eso, luego empecé a pensar que en cuanto la caída terminara, yo moriría y empecé a gritar: "¡NO QUIERO MORIR, NO QUIERO MORIR!"pero eso parecía acelerar más mi descenso, entonces dije: "perdón" y dibujé con mis manos una cruz, y entonces todo se detuvo, sentí que flotaba, y desperté, fría y con el pulso muy lento.
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